
El dólar oficial salió esta semana del letargo. La divisa subió un centavo y se ubicó a $8,04 para la venta según la cotización del Banco Nación, un pequeño movimiento que volvió a fijar la mirada del mercado en el dólar. Una mirada nunca se corrió del verde billete, pero había dejado atrás períodos de tensión debido a la "paz cambiaria" que se mantiene hace ya unos meses.
La divisa que viene en el mercado oficial plantea certezas y dudas. Economistas consultados por Infobae aseguran que el Gobierno volverá a devaluar, porque coinciden que el dólar a $8 no es sostenible en el tiempo: la inflación ya se está comiendo los efectos de la devaluación del 18% en enero. Pero en este escenario, el timing será el factor clave para definir cómo se devaluará de aquí en adelante. La Argentina puede tirarse por el tobogán progresivo de las minidevaluaciones, o el dólar oficial puede pegar un fuerte salto como el de enero. Cómo y cuándo depreciará el peso se transforman así en las principales incógnitas.
Miguel Kiguel, director de la consultora Econviews, explicó que el tipo de cambio se utilizó en enero para mejorar la competitividad, mientras que de allí en adelante se usó con el objetivo de controlar la inflación. "Éste es un dilema que la Argentina siempre tiene", dijo. Si bien ahora se está utilizando el tipo de cambio como ancla nominal, las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) -en torno a los u$s28.300 millones- no son suficientes para seguir ese camino.
La mayoría de los economistas proyectaron que el Gobierno retornará a las minidevaluaciones, aunque Kiguel estimó que a fines de año "se devaluará más rápido" y el dólar oficial finalizará a $9, 80, una de las proyecciones más altas entre las consultoras. "El año cerrará con una inflación en torno al 36%, por lo cual seguirá el atraso cambiario, aunque será menor que en 2013", aseguró.
El pronóstico de Bein & Asociados y el estudio del economista Miguel Ángel Broda estimaron que el dólar oficial llegará a $9,10 en diciembre. "No van a devaluar de golpe, les resultó muy costoso (en enero)", aseguró Marina Dal Poggetto, de Bein & Asociados. La economista opinó que el dólar oficial no experimentará una suba sistemática, y que tendrá una tendencia por debajo de la inflación y la tasa de interés.

Lluvia de divisas
Comenzar a mover al dólar en el pico de entrada de agrodólares por ahora no es una opción. Las cerealeras liquidaron casi u$s1.000 millones en una semana, un récord que marca la mayor cifra semanal desde 2006. Pero el efecto de la "lluvia" de dólares se dejará de sentir en julio, y el último informe de Analytica destacó que "la presión sobre el tipo de cambio volverá a poner en aprietos al Gobierno". Sin acceso al crédito internacional, deberá decidir si el dólar oficial vuelve a subir o se profundiza la caída del nivel de actividad.
"Es un error concentrarse en la entrada de divisas de la cosecha, porque el principal problema es la importación de energía. Si además se mantiene la emisión monetaria, es muy difícil ser optimista", opinó Diana Mondino, economista y profesora de la Universidad del CEMA.
Así, la paz cambiaría de los últimos meses tiene fecha de vencimiento. "La desaceleración del gasto público se debe dar para no presionar al BCRA", continuó Analytica. Maximiliano Castillo Carrillo, director de ACM Consultores, proyectó un dólar a $10,50 para fin de año, y coincidió que se deberá reducir el desequilibrio fiscal. "El Gobierno está en una encrucijada. Si mueve el tipo de cambio un poco todos los meses, se volverá predecible. Si lo deja en $8, volverá a estar atrasado. Esta dificultad se va a reflejar más rápido que tarde".
La preocupación por el gasto público rebotó con fuerza durante la semana pasada por las palabras de Jorge Brito, presidente del Banco Macro y titular de Adeba. El banquero había señalado que "devaluar no es la solución", y que es posible "volver a la situación de diciembre o enero", y por esa declaración recibió fuertes críticas del ministro de Economía, Axel Kicillof.
Una combinación entre el crawling peg -devaluación progresiva y controlada- y un salto del dólar marcado pero no tan fuerte como el de enero es el escenario que proyectó Camilo Tiscornia, director de Tiscornia & Asociados. En diálogo con Infobae, el economista aseguró que el organismo presidido por Juan Carlos Fábrega buscará "no ser predecible" luego de la confianza adquirida en el mercado. La suba del dólar oficial también empujará al blue, pero la mayor preocupación es que se vuelva a ampliar la brecha cambiaria, que se logró estabilizar en torno al 30 por ciento.
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